miércoles, 24 de agosto de 2011

Lord Byron (Acuérdate de mí)


Foto: Cementerio de Hietzing o Hietzinger, Viena (Austria)

Llora en silencio mi alma solitaria,
excepto cuando esté mi corazón
unido al tuyo en celestial alianza
de mutuo suspirar y mutuo amor.

Es la llama de mi alma cual aurora,
brillando en el recinto sepulcral:
casi extinta, invisible, pero eterna...
ni la muerte la puede mancillar.

¡Acuérdate de mí!... Cerca a mi tumba
no pases, no, sin regalarme tu plegaria;
para mi alma no habrá mayor tortura
que el saber que has olvidado mi dolor.

Oye mi última voz. No es un delito
rogar por los que fueron. Yo jamás
te pedí nada: al expirar te exijo
que sobre mi tumba derrames tus lágrimas.

Lord Byron

2 comentarios:

APU dijo...

Hola Mar.
Bello y triste al mismo tiempo.
Espero que estes pasando un buen verano... vaya días de calor!
Un beso.

Ksawery dijo...

¡Curioso poema! No lo conocía.

Un abrazo.