Al hilo del post sobre
Francesc Macià, me gustaría ampliar un poco la historia del por qué se eligió
el panteón de Los hermanos Collaso Gil.
Este panteón se construyó en el año 1901, el arquitecto fue
Josep Majó, el escultor Josep Reynés, los vitrales fueron obra de Antoni Rigalt
y la forja corrieron a cargo de Josep Basóns.
Josep Collado Gil nació el 7 de agosto del año 1857. Filántropo
y militante del Partido Liberal fue diputado por Barcelona en el año 1875,
senador en 1901, 1902 y 1905. Fue alcalde de Barcelona en los años 1894, 1897,
1909 y 1913. Fundó y presidió la Asociación de amigos de los pobres de
Barcelona. Inauguró la primera escuela municipal de Barcelona. Murió el 8 de
mayo de 1926, y al no dejar descendencia
donó su cuantiosa herencia al Hospital de Sant Pau y a la escuela inaugurada en 1930 que lleva su
nombre.
También donó su panteón al Ayuntamiento de Barcelona con la
condición de que deberían cuidarlo. La cúpula medía más de 30 mts. de altura.
En el año 1931 cayó un rayo sobre la cruz metálica de la cúspide, derrumbando
más de 10 mts. De la aguja de la cúpula.
Por ser precisamente propiedad del Ayuntamiento de Barcelona
fue cuando en 1938 se estudió el posible traslado del cuerpo de Francesc
Macià a un lugar seguro para que no
fuera profanado durante o al término de
la Guerra Civil. Se pensó en ese panteón porque como así ha sucedido no sería
abierto nunca para enterrar a otra persona.
Los años han pasado y en este momento en el panteón Collaso
Gil se ve que una de las ventanas con
los hermosos vitrales de Antoni Rigalt que
ha desaparecido. Otra, está seriamente dañada y como triste colofón se puede
apreciar que por ellas han entrado en el
interior.
Parte delantera.
Fotograía hecha desde el lugar que falta el vitral.
La parte izquierda de abajo falta parte de otro vitral.
Las dos fotos son iguales pero hechas en diferente espacio de tiempo, en la segunda se pueden apreciar unas velas esparcidas.
Vitral visto desde el exterior.
Parte posterior del panteón








4 comentarios:
Pues e una preciosidad, olvidad y si empieza así, mal camino, para alguien tan filántropo como el. Las vidrieras son excelentes, a pesar de todo, y la escultura es preciosa.
Un saludo, querida Mar
Curiosa historia, Marina. Ahora cuando pase por delante del colegio me acordaré de ella, y es que siempre se aprende algo nuevo.
Un abrazo.
¿Ya no recuerda el ayuntamiento las condiciones de conservación del panteón para la donación?
Aunque sólo sea como conservación de una obra de arte, que lo es.
Las fotografías, Mar, estupendas.
Un abrazo.
Pues estaba pensando en comentar que ya se podrían hacer cargo de algunos panteones y figuras funerarias las autoridades de Madrid (ayuntamiento o quien sea), pero visto lo visto...
Preciosíiiiisima escultura, por cierto. Habrá que verla más de cerca.
Besotes.
Cal.
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